Andadores para niños, ¿son buenos para ellos?

Andadores para niños, cuando hablamos de ellos siempre surge la misma pregunta, ¿son buenos para mi bebé? Pues bien, la respuesta es sí y no. Por una parte, les ayuda a desplazarse en sus primeros meses de vida. Pero, por otra, puede retrasar el desarrollo del niño. ¿Y eso por qué? No te preocupes, a continuación, te lo contamos todo en detalle.

¿Por qué no son buenos los andadores para niños?

Es cierto que con el nacimiento del bebé se suelen comprar más cosas de las necesarias. Uno de estos artículos son los andadores para niños. Y es que, al contrario de lo que mucha gente piensa, pueden perjudicar al correcto desarrollo de los peques. ¡Te contamos por qué!

Desarrollo del bebé sin andador

No enseñan a caminar a tu bebé

Por norma general, se cree que los andadores son el complemento ideal para ayudar a tu peque a dar los primeros pasos. Para nada es así, ¡de hecho es todo lo contrario!

Sentarse, arrastrarse, gatear, ponerse de pie y, luego, caminar. Este es el proceso por el que la mayoría de los bebés pasan antes de andar. Y, te preguntarás, ¿por qué? No ocurre así porque sí, sino que pasa por un desarrollo mental que no se debe forzar. Cada niño tiene su propio ritmo y debe dar el primer paso cuando esté preparado para ello. Tu bebé no se pondrá de pie si su madurez mental todavía no está desarrollada para esa capacidad física. ¿Nos sigues?

Pues bien, al colocar al bebé en el andador cuando aún no está preparado provoca que su mente no sea capaz de reaccionar a ese movimiento. Resultado, no puede coordinar sus movimientos. Impide que pueda ver sus propios pies para que sea consciente del espacio. Por este motivo, se puede decir que el andador retrasa el inicio de su puesta a caminar.

Por si aún no estas convencido, la Asociación Española de Pediatría afirma respecto al uso del andador que “el mejor andador es el que no se utiliza”. ¿Tú qué opinas?

Cambian el proceso del desarrollo natural

¿Te has dado cuenta cómo “andan” los bebés con el andador? Lo hacen con las piernas separadas, una acción que no se corresponde a la realidad natural. Esto provoca que fuerce sus posturas y movimientos. De hecho, los especialistas en el desarrollo de los bebés, afirman que, existe el riesgo de anomalías en las rodillas y los pies de los pequeños. Además, le impide experimentar alguna caída que le permita desarrollar el sentido del equilibrio y de la prudencia.

Por otra parte, afecta a la espalda, ya que su cuerpo no está preparado para aguantar todavía esa postura. ¿Lo habías pensado?

Desarrollo del equilibrio del bebé

Existe el riesgo de accidentes

Los huesos del bebé no están tan fuertes como los de un adulto, por lo que una caída supondría un riesgo. Piensa que tu peque no controla sus movimientos con el andador, por lo que provoca que se choque contra los obstáculos que se encuentre en su camino y pueda hacerse daño. Toda precaución es poca, ¿no crees?

Estamos seguros que estás pensando que hemos exagerado un poco. Lo cierto es que utilizándolo con mucha moderación no pase nada, pero recuerda que es un artículo totalmente prescindible. Eso sí, si se utiliza que sea entre los seis y los 15 meses. Nunca después de los 18 meses, ya que si no se acostumbrará y no se desarrollará correctamente. Por lo que, si decides comprar un andador para tu peque, recuerda que lo debe utilizar esporádicamente y con tu constante supervisión.

¿Qué opinas ahora de los andadores para bebés?

Ahora que has leído el artículo, ¿ha cambiado tu opinión sobre ellos? Ante cualquier duda, en QPlay estamos a tu disposición para aconsejarte en tus primeros años de maternidad con todos los detalles que necesites. ¡No dudes en preguntarnos!

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